El tiempo boca abajo consiste en jugar sobre el abdomen, bajo supervisión, mientras el bebé está despierto. Entre la jirafa musical y tu séptima entusiasta ronda de cucú, quizá te preguntes si tu bebé te contrató para entretenerlo a tiempo completo. Puedes respirar. El juego puede ser sencillo, y tu bebé puede tomar la iniciativa mientras tú cuidas de su seguridad.
El mito: Para ser un buen padre o una buena madre, hay que dirigir cada momento del juego.
Un poco de tranquilidad: Los bebés pueden explorar sin que los entretengan constantemente, mientras alguien los cuida de cerca. El tiempo boca abajo siempre requiere un bebé despierto y un adulto atento.
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Cómo empezar con el tiempo boca abajo
En un recién nacido sano, las sesiones breves pueden empezar poco después de volver a casa del hospital. Elige un momento en que tu bebé esté despierto y cómodo. Al principio, uno o dos minutos pueden ser suficientes; vuelve a intentarlo más tarde y aumenta el tiempo poco a poco, según lo tolere.
Quédate con tu bebé durante todo el tiempo boca abajo. Usa una superficie firme y despejada a nivel del suelo, o prueba a colocarlo boca abajo sobre tu pecho mientras estás completamente despierto y lo sostienes. Un sofá, una cama o una superficie elevada no son lugares seguros para dejar a un bebé durante esta actividad.
Si tu bebé se duerme, pásalo a su propio espacio seguro para dormir, boca arriba. El pediatra puede ayudarte a adaptar el tiempo boca abajo si nació prematuramente, tiene alguna afección médica o presenta dificultades persistentes.
Cómo ayudar al bebé a acostumbrarse al tiempo boca abajo
Ponte a su altura para que pueda verte la cara, háblale suavemente y mantén breves los primeros intentos. Puedes colocar a la vista un juguete apropiado para su edad. Un poco de práctica repartida a lo largo del día es más llevadero que una sesión larga que termine frustrándolos a todos.
No hace falta convertirlo en una competencia con el bebé de un amigo. Pide ayuda al pediatra si tu bebé parece incómodo de forma constante, muestra una marcada preferencia por un lado o tiene dificultad para mover la cabeza.
El juego independiente también necesita supervisión
El juego independiente significa que tu hijo elige qué investigar, en lugar de que un adulto dirija cada movimiento. No significa dejar a un bebé sin supervisión. Siéntate cerca mientras mira un juguete, intenta alcanzarlo o explora una zona de juego segura para bebés.
Ofrece pocos objetos apropiados para su edad, sin piezas sueltas ni riesgos de atragantamiento. Deja el teléfono de lado lo suficiente para observar lo que hace tu bebé. Cuando ya pueda alcanzar objetos, darse vuelta o desplazarse, conviene revisar si el espacio que ayer era seguro sigue siéndolo.
Un minuto tranquilo con un objeto interesante también cuenta como juego. Lo mismo ocurre cuando tu bebé te observa doblar una toallita y después intenta agarrarla. El juguete no necesita pilas, y tú no necesitas una evaluación de desempeño.
Algo sencillo para probar hoy
Siéntate junto a tu bebé durante un rato breve de juego en el suelo. Deja que elija lo que le llama la atención. Responde cuando te mire y ayúdalo cuando te necesite. Puedes estar disponible sin narrar cada segundo.
Para conocer más formas cotidianas de conectar, explora cómo hablar con tu bebé y compartir libros.